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APRENDER A ESCUCHAR SIN ENOJARSE... mujeres de venus.. hombres de marte .. extracto del libro

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Uno de los problemas más grandes para los hombres cuando
intentan escuchar a las mujeres es que se sienten frustrados o enojados porque
olvidan que las mujeres son de Venus y se comunican de diferente manera. El
cuadro siguiente destaca algunas manera de recordar dichas diferencias y
presenta algunas sugerencias sobre lo que hay que hacer.

 

 

COMO ESCUCHAR SIN ENOJARSE

 

 

Que hay que recordar

 

 

1. Recuerde que la ira surge por no comprender el punto de
vista de la mujer, y eso nunca es culpa de ella.

 

 

2. Recuerde que los sentimientos no siempre tienen sentido
de inmediato; no por ello dejan de ser válidos o no necesitan empatía.

 

 

3. Recuerde que la ira puede surgir por no saber que hacer
para mejorar las cosas. Aun cuando ella no se sienta inmediatamente mejor,
resulta útil escucharla y comprenderla.

 

 

4. Recuerde que no tiene por que estar de acuerdo para
comprender su punto de vista o para ser apreciado como buen oyente.

 

 

5. Recuerde que no tiene por que comprender plenamente el
punto de vista de ella para tener éxito en ser un buen oyente.

 

 

6. Recuerde que usted no es responsable por la forma en que
ella se siente. Puede parecer como si ella le echara la culpa, pero en realidad
lo que necesita es ser comprendida.

 

 

7. Recuerde que si ella lo hace enojar realmente es porque
probablemente no confía en usted. En lo muy profundo hay una niñita asustada
que tiene miedo de abrirse y ser herida y que necesita su bondad y su
comprensión

 

 

Que hacer y que no hacer

 

 

1. Asuma la responsabilidad de comprender. No le eche la
culpa a ella por sentirse perturbado. Comience de nuevo tratando de comprender.

 

 

2. Respire hondo, ¡No diga nada! Relájese y no trate de
controlar nada. Trate de imaginar como se sentiría si viera el mundo a través
de los ojos de ella.

 

 

3. No la culpe por no sentirse mejor con sus soluciones.
¿Cómo puede sentirse mejor si las soluciones no son lo que ella necesita?
Resista el impulso de ofrecer soluciones.

 

 

4.Si desea expresar un punto de vista diferente, asegúrese
de que ella haya concluido y luego formule su punto de vista antes de ofrecer
el suyo. No levante la voz.

 

 

5. Hágale saber que no entiende pero que quiere hacerlo.
Asuma la responsabilidad de no entender, no la juzgue ni sugiera que es
imposible entenderla.

 

 

6. Absténgase de defenderse hasta que ella siente que
entiende y se interesa por ella. En ese momento si podrá explicarse o disculparse
con ella.

 

 

7. No discuta sus sentimientos y opiniones. Tómese su tiempo
y analice las cosas más tarde, cuando haya menos carga emocional.   

 

 

Practique la técnica de la Carta de Amor tal como se las
describe en el capítulo 11.

 

 

Cuando un hombre puede escuchar los sentimientos de una
mujer sin enojarse y sin sentirse frustrado, le esta ofreciendo a su  mujer un maravilloso regalo. Hace que ella se
sienta segura al expresarse. Cuanto más pueda ella expresarse, mas escuchada y
comprendida se sentirá y tanto más estará en condiciones de brindarle al hombre
la confianza. La aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el
aliento que necesita.

 

 

COMO TRANSMITIRLE CONFIANZA A UN HOMBRE

 

 

 Así como los hombres
tienen que aprender el arte de escuchar para satisfacer las necesidades de amor
fundamentales de las mujeres, las mujeres tienen que aprender el arte de
transmitir confianza. Cuando una mujer se asegura el apoyo de un hombre, le
brinda a este la posibilidad de ser todo lo que puede ser. Un hombre siente que
posee esas facultades cuando alguien confía en él, cuando es apreciado,
aceptado, admirado, aprobado y alentado.

 

 

Como en el caso de nuestra historia del caballero de
brillante armadura, muchas mujeres tratar de ayudar a su hombre mejorándolo, pero
en realidad lo debilitan o lo lastiman en forma inadvertida. Cualquier intento
de cambiarlo hace que desaparezcan la confianza, la aceptación, el aprecio, la
admiración, la aprobación y el aliento afectuosos que constituyen sus
necesidades fundamentales.

 

 

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se
relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo. Ciertamente uno puede
querer que cambie; pero no actúe guiada por ese deseo. Solo si él solicita
directa y específicamente algún consejo se encuentra abierto a recibir
asistencia para cambiar.

 

 

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o
perfeccionarlo
.

 

 

OFREZCA CONFIANZA NO CONSEJOS

 

 

En Venus, el hecho de ofrecer un consejo es considerado como
un gesto afectuoso. Pero no en Marte. Las mujeres tienen que recordar que los
marcianos solo ofrecen consejos si se los solicitan en forma directa. Una forma
de mostrar amor es confiar en que el otro marciano resuelva sus problemas por
su propia cuenta.

 

 

Esto no significa que una mujer deba reprimir sus
sentimientos. Es lógico que ella se sienta frustrada o incluso enojada siempre
que no intente cambiarlo. Cualquier intento de cambiarlo resulta negativo y
contraproducente.

 

 

Cuando una mujer ama a un hombre, a menudo comienza a tramar
perfeccionar su relación. En su exuberancia convierte a su pareja en el blanco
de sus perfeccionamientos. Comienza un proceso gradual que apunta a
rehabilitarlo lentamente.

 

 

POR QUE LOS HOMBRES SE RESISTEN A CAMBIAR

 

 

La mujer trata de cambiar o de perfeccionar al hombre de
muchas maneras. Piensa que sus intentos de cambiarlo son afectuosos, pero él se
siente controlado, manipulado, rechazado y no amado. Él la rechazará
obstinadamente porque siente que ella lo rechaza a él. Cuando una mujer trata
de cambiar a un hombre, este no recibe la confianza y la aceptación que
realmente necesita para cambiar y crecer.

 

 

Cuando hago la pregunta en una sala llena de cientos de
hombres y mujeres, todos afirman haber tenido la misma experiencia cuanto más
trata una mujer de cambiar a un hombre, mas resistencia encuentra.

 

 

El problema es que cuando un hombre se resiste a sus
intentos de perfeccionarlo, la mujer malinterpreta su respuesta. Piensa
erróneamente que él no quiere cambiar, probablemente porque no la ama lo
suficiente. Sin embargo, la verdad es que él se resiste a cambiar porque cree
que no es lo suficientemente amado. Cuando un hombre siente que recibe
confianza, aceptación, aprecio, y demás, comienza a cambiar, a crecer y a
mejorar en forma automática.

 

 

DOS TIPOS DE HOMBRE / UN TIPO DE COMPORTAMIENTO

 

 

LOS HOMBRES NO QUIEREN SER MEJORADOS

 

 

 Así como los hombres
quieren explicar porque las mujeres no deberían sentirse perturbadas, las
mujeres quieren explicar por que los hombres no deberían comportarse de la
manera en que lo hacen. Así como los hombres pretenden erróneamente "componer”
a las mujeres, estas tratan equivocadamente de "perfeccionar” a los hombres.

 

 

Los hombres ven el mundo a través de ojos marcianos. Su lema
es: "No lo arregles si no esta descompuesto”. Cuando una mujer trata de cambiar
a un hombre, este recibe el mensaje de que ella piensa que esta "descompuesto”.
Esto hiere al hombre y lo coloca en una posición muy defensiva. No se siente
amado ni aceptado. 

 

 

Un hombre necesita ser aceptado más allá de sus
imperfecciones. Aceptar las imperfecciones de una persona no resulta fácil, en
especial, cuando vemos de que manera podría mejorar. Sin embargo, esto se torna
más fácil cuando comprendemos que la mejor manera de ayudarlo a crecer es abandonar
la idea de tratar de cambiarlo de alguna manera.

 

 

El cuadro siguiente enuncia las maneras en que una mujer
puede apoyar a un hombre en su crecimiento y cambio, abandonando el intento de
cambiarlo de alguna forma:

 

 

COMO ABANDONAR LA IDEA DE TRATAR DE CAMBIAR A UN HOMBRE

 

 

Lo que ella necesita recordar

 

 

1. Recuerde: no le haga demasiadas preguntas  cuando él se encuentre perturbado; de lo
contrario sentirá que esta tratando de cambiarlo.

 

 

2. Recuerde: abandone la idea de tratar de mejorarlo de
cualquier modo que sea. Para crecer, él necesita su amor y no su rechazo.

 

 

3. Recuerde: cuando usted ofrece consejos no solicitados, él
puede sentir falta de confianza, control o reclamo.

 

 

4. Recuerde: cuando un hombre se torna obcecado y se resiste
al cambio, no se siente amado; teme admitir sus errores por miedo a no ser
amado.

 

 

5. Recuerde: si usted hace sacrificios esperando que él haga
lo mismo por usted, él se sentirá entonces presionado a cambiar.

 

 

6. Recuerde: usted puede compartir sentimientos negativos
sin tratar de cambiarlo. Cuando él se siente aceptado le resulta más fácil
escuchar.

 

 

7. Recuerde: si usted le da instrucciones y toma decisiones
por él, se sentirá corregido y controlado.

 

 

 

 

 

 

Lo que ella puede hacer

 

 

1. Ignore que él esta perturbado o menos que él quiera
hablar del tema. Muestre algún interés inicial, pero no demasiado, como una
invitación a hablar.

 

 

2. Confíe en que él crecerá por sus propios medios. Comparta
sentimientos pero sin la exigencia de que cambie.

 

 

3. Practique la paciencia y confíe en que él aprenderá por
su cuenta lo que necesita aprender. Espere hasta que él solicite su consejo.

 

 

4. Practique mostrándole que no tiene que ser perfecto para
mejorar su amor. Practique el perdón. (Véase capítulo 11)

 

 

5. Practique hacer cosas por su cuenta sin depender de él
para sentirse feliz.

 

 

6. Cuando comparta sentimientos, hágale saber que no esta
tratando de decirle que tiene que hacer sino que quiere que él tome en cuenta
sus sentimientos.

 

 

7. Relájese y entréguese. Practique la aceptación de la
imperfección. Haga que los sentimientos del hombre sean más importantes que la
perfección y no sermonee ni corrija.

 

 

Cuando hombres y mujeres aprenden a apoyarse mutuamente en
las formas que resultan más importantes para sus necesidades propias y únicas,
el cambio y el crecimiento se tornan automáticos. Con un mayor conocimiento de
las seis necesidades fundamentales de su pareja, uno puede reorientar su apoyo
afectuoso según sus necesidades y lograr que sus relaciones se vuelvan mucho
más fáciles y satisfactorias.

 

 

9. CÓMO EVITAR LAS DISCUSIONES

 

 

Uno de los desafíos más difíciles en nuestras relaciones
afectivas es el manejo de las diferencias y los desacuerdos. A menudo, cuando
las parejas no están de acuerdo, sus diferencias pueden transformarse en
discusiones y luego, sin mucho aviso, en verdaderas batallas. De repente, dejan
de hablar en forma afectuosa y automáticamente comienzan a herirse mutuamente:
se culpan, se quejan, exigen, caen en el resentimiento y en la duda.

 

 

Hombres y mujeres que discuten en esa forma no solo hieren
sus sentimientos sin que perjudican su relación. Así como la comunicación
constituye el elemento más importante en una relación, las discusiones pueden
ser el elemento más destructivo, porque cuanto más cerca estamos de alguien más
fácil resulta herirlo o ser herido.

 

 

Para todos los fines prácticos recomiendo especialmente a
todas las parejas que no discutan. Cuando dos personas no están, involucradas
sexualmente les resulta más fácil conservar las distancias y ser objetivas en
el momento de discutir o debatir. Pero cuando las parejas involucradas y, en
especial, sexualmente, discuten, pueden con facilidad tomar las cosas en forma
personal.

 

 

Como pauta básica: no discuta nunca. En lugar de ello,
analice los pro y los contra de algo. Negocie lo que quiere pero no discuta. Es
posible ser sincero, abierto, expresar incluso sentimientos negativos sin
discutir ni pelear.

 

 

Algunas personas se pelean todo el tiempo y gradualmente su
amor muere. En el otro extremo, algunas parejas suprimen sus sentimientos
sinceros a fin de evitar el conflicto y no discutir. Como resultado de suprimir
sus verdaderos sentimientos, también pierden contacto con sus sentimientos
afectuosos. Una pareja esta librando una guerra mientras que la otra esta
pasando por una guerra fría.

 

 

Es mejor que una pareja encuentre un equilibrio entre esos
dos extremos. Al recordar que somos de diferentes planetas y al desarrollar así
buenas comunicaciones, resulta posible evitar discusiones sin tener que
suprimir los sentimientos negativos y las ideas y deseos conflictivos.

 

 

QUÉ OCURRE CUANDO DISCUTIMOS

 

 

Si uno no comprende que los hombres y las mujeres son
diferentes resulta muy fácil iniciar discusiones que lastiman no sólo a nuestra
pareja sino a uno mismo. El secreto para evitar las discusiones es la comunicación
afectuosa y respetuosa.

 

 

Las diferencias y los desacuerdos lastiman menos que la
forma en que uno los comunica. Idealmente, una discusión no tiene porque
lastimar; por el contrario, puede ser simplemente una atractiva conversación
que exprese nuestras diferencias y desacuerdos. (Resulta inevitable que en
algunos momentos las parejas tengan diferencias y desacuerdos.) Pero desde un
punto práctico, la mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en
cinco minutos ya están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo.

 

 

En forma inadvertida comienzan a lastimarse mutuamente; lo
que pudo haber sido una discusión inocente, fácilmente resuelta con una mutua
comprensión y aceptación de las diferencias, degenera en una batalla. Se niegan
entonces a aceptar o comprender el contenido del punto de vista de su pareja
por la manera de enfocar la situación.

 

 

La salida para una discusión implica ampliar o restringir
nuestro punto de vista a fin de integrar el punto de vista del otro. Para
llevar a cabo dicha restricción necesitamos sentirnos apreciados y respetados.
Si la actitud de nuestra pareja no es afectuosa, nuestra autoestima puede
sentirse realmente herida al incorporar su punto de vista.

 

 

La mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos están discutiendo
sobre la manera en que están haciéndolo.

 

 

Cuanto mayor intimidad tengamos con alguien, más difícil
resulta escuchar objetivamente su punto de vista sin reaccionar ante sus
sentimientos negativos. Para protegernos del hecho de sentirnos indignos de su
respeto o aprobación, surgen defensas automáticas para resistirse al punto de
vista del otro. Aun cuando estamos de acuerdo con su punto de vista, podemos
obstinadamente persistir en la discusión.

 

 

POR QUÉ LASTIMAN LAS DISCUSIONES

 

 

No es lo que decimos lo que lastima, sino como lo decimos.
En general, cuando un hombre siente que se lo pone en tela de juicio, su
atención se centra en hacer lo correcto y olvida ser afectuoso. Automáticamente
su capacidad para comunicarse en un tono afectuoso, respetuoso y tranquilizador
disminuye. No toma conciencia ni del poco interés que demuestra ni del nivel de
dolor que le causa a su pareja. En esos momentos, un simple desacuerdo puede
parecerle a la mujer como un ataque; un pedido se transforma en una orden.
Naturalmente, la mujer se resiste ante esa actitud poco afectuosa aun cuando,
en otra circunstancia, se hubiese mostrado receptiva al contenido de las
palabras d su pareja.

 

 

Un hombre lastima inadvertidamente a su pareja al hablar en
forma despreocupada y luego cuando trata de explicar por que ella no tendría
que sentirse perturbada. Supone erróneamente que ella no acepta el contenido de
su punto de vista cuando, en realidad, lo que a ella le molesta es su tono poco
afectuoso. Por no entender su reacción, él se centra más en explicar el mérito
de lo que esta diciendo en lugar de corregir la manera en que lo esta
expresando.

 

 

No tiene ni idea de que es él el que esta iniciando una
discusión; piensa que es ella la que esta discutiendo con él. Defiende su punto
de vista mientras ella se defiende de sus agudas expresiones que le resultan
dolorosas.

 

 

Cuando un hombre no respeta los sentimientos de dolor de una
mujer, la invalida y aumenta el dolor de su pareja. Le resulta difícil
comprender su dolor porque él no es tan vulnerable a los comentarios y  los tonos de despreocupación. Por
consiguiente, un hombre ni siquiera puede llegar a darse cuenta de hasta que
punto esta lastimando a su pareja, provocando así el rechazo de esta.

 

 

Asimismo, las mujeres no se dan cuenta de cómo pueden
lastimar a los hombres. A diferencia del hombre, cuando una mujer siente que es
puesta en tela de juicio, el tono de su discurso expresa automáticamente
desconfianza y rechazo. Ese tipo de rechazo resulta más doloroso para un
hombre, en especial cuando se encuentra emocionalmente involucrado.

 

 

Las mujeres inician e intensifican las discusiones
compartiendo primero los sentimientos negativos acerca del comportamiento de su
pareja y ofreciendo luego consejos no solicitados. Cuando una mujer no modera
sus sentimientos negativos con mensajes de confianza y aceptación, un hombre
responde negativamente, dejando confundida a la mujer. Nuevamente ella no se da
cuenta de hasta que punto la falta de confianza resulta dolorosa para su
pareja.

 

 

Para evitar la discusión tenemos que recordar que nuestra
pareja no rechaza lo que estamos diciendo sino la manera como lo estamos
diciendo. Hacen falta dos personas para discutir, pero solo una para detener la
discusión. La mejor manera de detener una discusión en cortar por lo sano. Debe
asumirse la responsabilidad de reconocer cuando un desacuerdo se esta
transformando en una discusión. Deje de hablar y haga una pausa. Reflexione
sobre la manera en que se esta acercando a su pareja. Trate de entender de que
manera no le esta dando lo que necesita. Luego, transcurrido cierto tiempo,
regrese y hable de nuevo en forma afectuosa y respetuosa. Las pausas nos
permiten tranquilizarnos, curar nuestras heridas y concentrarnos antes de
comunicarnos nuevamente.

 

 

Existen dos tipos de hombres. Uno se transformará en una
persona increíblemente obstinada y defensiva cuando una mujer trata de
cambiarlo, mientras que el otro se mostrará de acuerdo en cambiar pero más
tarde se olvidará y regresará a su antiguo comportamiento. Un hombre o bien se
resiste en forma activa o en forma pasiva.

 

 

Cuando un hombre no se siente amado tal como es, repetirá,
ya sea en forma consciente o inconsciente, el comportamiento que no es
aceptado.

 

 

Experimenta un impulso a repetir el comportamiento hasta
sentirse amado y aceptado.

 

 

Para que un hombre pueda mejorar necesita sentirse amado con
aceptación. De lo contrario se defiende y sigue siendo él mismo. Necesita
sentirse aceptado tal como es y luego, por sus propios medios, buscará formas de
mejorar.

 

 

Categoría: Cuerpo y Mente | Agregado por: ADMINISTRADOR (29.Marzo.2012)
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